Estructuras dramáticas de las obras de teatro

Estructuras dramáticas de las obras de teatro

Tanto las obras de teatro clásicas como las actuales, conservan las características básicas que le dieron su origen a este tipo de arte.

El primero de los estilos que se debe estudiar es el drama, ya que combina de forma sutil aspectos cómicos y trágicos. Por esa razón, los estudiosos del teatro afirman que esta estructura es la que mayor conexión presenta con los seres humanos, puesto que se asemeja a la realidad que enfrentamos día con día.

Por ejemplo, en una puesta en escena dramática nos podemos encontrar con que el protagonista tiene que sobreponerse a un conflicto que lo perjudica de forma física o moral. Lo que más llama la atención es que el autor puede darle la oportunidad a este individuo de salir triunfante de las vicisitudes que le tocó sortear o bien ponerlo de frente a la derrota.

De esta manera, el desenlace que se presenta en esta clase de obras de teatro, se generará gracias al cúmulo de circunstancias que aparecieron en los actos anteriores.

La segunda de las estructuras dramáticas se encuentra reservada para la tragedia. Los dramaturgos de la Grecia antigua sentaron las bases en cuanto a la redacción de estos textos. Se dice que el objetivo fundamental que persiguen las tragedias es impactar fuertemente en el público.

Es decir, que los espectadores se vean de alguna manera reflejados en los personajes que están sobre la tarima, para que a su vez puedan encontrar una solución al problema que los perturba internamente. Desde un sentido más analítico, podríamos decir que si todo sale bien, los concurrentes serán partícipes de un ejercicio catártico.

Por último, versar sobre la estructura de la comedia es algo muy complejo, pues hay que hacerlo con sumo cuidado. En un texto cómico, se pretende externar los defectos de la gente de una manera divertida. Para conseguir esto, se utiliza la exageración y la sobreactuación. Casi siempre en el final de la obra se tiene un final feliz y además se le brinda a los asistentes una moraleja.

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