
Estamos muy felices de haber estado presente en la expo Shanghai 2010, a la cual fuimos invitados para presentar la obra "¡¿Quién te entiende?!".
Ignoramos el número de asistentes, pero ambas presentaciones fueron un éxito. Toda la compañía nos llevamos el recuerdo de una experiencia realmente conmovedora.
Ciertamente, hubo audacia en la decisión de programar una obra de teatro en este contexto, que típicamente favorece las expresiones culturales de formato breve y de impacto sensorial directo, sobre aquellas que requieren de una inmersión cognitiva más profunda.
¿Tendrían la paciencia de permanecer atentos a una obra durante una hora y media? La respuesta, en la mayoría de los visitantes chinos que se animaron a entrar a la sala de teatro, fue que sí. La mayoría del público permaneció perfectamente atento y reaccionando apropiadamente —riéndose en las partes divertidas— hasta el final de la obra. Y los comentarios de las personas que se quedaron y acercaron a nosotros al final de la función fueron realmente satisfactorios.
La segunda función ya tuvimos un pequeño grupo— y, sobre todo, de los sordos chinos que asistieron.
Como siempre sucede en estos casos, los sordos chinos reaccionaron con enorme entusiasmo al conocer a sus pares mexicanos, y ambos —mexicanos y chinos— dieron una demostración de la increíble habilidad que tienen los sordos para sobrepasar las barreras de lenguaje y establecer una comunicación fluida en cosa de minutos.
En la segunda función tuvimos un grupo de casi cincuenta sordos chinos, que recibieron la función con una emoción que contagió a todos los presentes. Por lo que nos contaron estos sordos, esta es la primera vez que se presenta una obra de teatro profesional con actores sordos en Shanghai. Los sordos locales se identificaron plenamente con las historias de vida relatadas en “¡¿Quién te entiende?!”, y esperaron a los actores de la obra a la salida, para recibirlos como estrellas, sacarse fotos con ellos, compartir sus respectivos lenguajes, hablar sobre la amistad entre México y China. Fue realmente conmovedor.
Varios expresaron el deseo de que venga la compañía a dar talleres y ayudarles a organizar una compañía de teatro local.
Esperemos algún día regresar y hacer esto una realidad.